"Hay
muchas mujeres que declaran su frustración por no
haber podido llevar a cabo el sueño de su vida:
ser bailarinas. Hay otras, seguramente menos, que
declaran su frustración por haberlo sido. Estas
han consumido danza hasta el punto de la adicción,
y aunque la danza no se pinche, se disfruta y sufre
tanto como cualquier otra droga. Esta es la historia
del antihéroe, o más precisamente de la antiheroína,
cuya lucha inútil se torna fructífera cuando deja
de luchar y ES. No es este solo perteneciente a
la campaña de la lucha antidroga, si no un manifiesto
admirativo a las anti-heroínas."
Andrés
Waksman.