Molière
es sin lugar a dudas el más representativo
del espíritu mediterráneo de entre
los autores llamados clásicos; en este caso
del siglo XVII.
Su inicial formación callejera, de la mano
de su abuelo, ante los escenarios del Vieux Pont
en París, su crecimiento durante las giras
por el Midi francés con los Bejart, su contacto
con los cómicos italianos, sus propias inclinaciones
estéticas e ideológicas le confieren
una personalidad particular... (->)
Antonio
González Beltrán